Lactancia materna

Lactancia materna, realidades y consejos

No hay duda que la leche materna es el mejor alimento que puedes darle a tu bebé, sin embargo la lactancia materna es uno de los temas que más preocupan. Conoce los mitos y realidades más escuchados de amamantar.


 

LACTANCIA MATERNA, REALIDADES

● Desde que hay bebés en el mundo existe la leche materna, que aporta los nutrientes básicos y esenciales que los pequeños necesitan. 

● Crea una muy estrecha unión amorosa entre la madre y su bebé, y aporta una gran cantidad de elementos adicionales como por ejemplo los anticuerpos, que protegen al pequeño de infecciones y enfermedades.

● La lactancia materna debe ser exclusiva durante los primeros seis meses de la vida del bebé. Podemos asegurar que la leche materna es suficiente alimentación y no se requiere de complementos adicionales en dicho periodo de tiempo.

LACTANCIA MATERNA, CONSEJOS

La lactancia materna debe ser la primera opción por convicción y no por obligación. Debes ser consciente que amamantar a tu bebé significa que tu pequeño va a crecer en las mejores condiciones para su futuro.

El proceso de lactancia debe hacerse con los cuidados adecuados y en las condiciones apropiadas para lograr los mejores resultados. Aquí te daremos algunos consejos para lograrlo:

● Cuando estés amamantando a tu bebé no debes tener ninguna labor pendiente, el centro de atención debe ser tu hijo y el momento debe ser de total tranquilidad.

● Es recomendable que te laves muy bien las manos y te hagas un aseo suave del seno, el pezón y alrededores antes de iniciar la lactancia materna. Esto evitará que el bebé tenga contacto con la suciedad del ambiente.

● En términos generales recomendamos que estés cómodamente sentada con tus codos apoyados en los brazos de un asiento o en algún lugar que te permita movilizar a tu bebé con facilidad y seguridad.

● Procura que tu bebé no esté acostado, sus glúteos deben estar más abajo que su cuerpo generando un desnivel adecuado para que la leche materna pueda bajar a su guatita, evitando así el reflujo y otro tipo de problemas.

● Si es inevitable que estés acostada, lo debes hacer estando de lado y con una inclinación tal, que evites que sus glúteos y la cara del bebé se encuentren en el mismo nivel.